miércoles, 29 de junio de 2011

de cada 100 solo 5%

  • Teniamos una clase de Fisiologia en la
  • escuela de medicina después de la semana
  • de la Patria. Como la mayoria de los alumnos
  • había viajado aprovechando el feriado
  • prolongado, todos estaban ansiosos para
  • contar las novedades a los colegas y la
  • excitación era general
  • Un viejo profesor entro en el salón e
  • inmediatamente percibio que iria tener
  • trabajo para conseguir silencio.
  • Con gran dosis de paciencia intento
  • comenzar la clase, vos crees que
  • nos callamos?
  • nada!
  • Con cierto verguenza, el profesor
  • volvió a pedir silencio educadamente.
  • No resulto, ignoramos la solicitud y
  • continuamos firmes con la conversación.
  • Ahí fue que el viejo profesor perdio la paciencia
  • y nos reto, como nunca vi antes.
  • Mira lo que dijo
  • “Presten atención porque voy a hablar esto por
  • única vez”, dijo, levantando la voz. Un
  • silencio de culpa se instalo en todo el
  • salón. El profesor continuo:

  • “Desde que comece a enseñar, hace ya
  • muchos años, descubri que nosotros los
  • profesores, trabajamos con el 5% de los
  • alumnos de una clase. En todos estos años
  • observe que de cada cien alumnos, apenas
  • cinco son realmente aquellos que hacen
  • alguna diferencia en el futuro, apenas cinco
  • se vuelven profesionales brillantes y contribuyen
  • de forma significativa para mejorar la calidad
  • de vida de las personas.”

“EL otro 95% sirve solo para hacer

volumen. Son medíocres y pasan por la vida

sin dejar nada útil.”

  • “Lo interesante es que este porcentaje
  • vale para todo el mundo. Si ustedes prestan
  • atención notaran que de cien profesores,
  • apenas cinco son aquellos que hacen la diferencia;
  • de cien camareros, apenas cinco son excelentes; de
  • cien choferes, apenas cinco son
  • verdaderos profesionales; y podria generalizar
  • mas: de cien personas, apenas cinco son
  • verdaderamente especiales.”

  • “Es una pena muy grande no tener
  • como separar este 5% del resto, pues
  • si eso fuera posible, dejaría apenas
  • los alumnos especiales en este salón y mandaría a los
  • los demas afuera, entonces tendria el silencio
  • necesario para dar una buena clase y dormiria
  • tranquilo sabiendo haber invertido en los mejores.
  • “Pero desgraciadamente no hay como saber
  • cuales de ustedes son esos alumnos.
  • Solo el tiempo es capaz de mostrar eso.
  • Por lotanto, tendre que conformarme e
  • intentar dar una clase para los alumnos
  • especiales, a pesar del desorden que está
  • siendo hecho por el resto.
  • “Claro que cada uno de ustedes siempre puede
  • elegir a cual grupo pertencerá. Gracias
  • por la atención y vamos a la clase de hoy.”
  • Ni seria preciso decir el silencio que se hizo en la clase y el nivel
    • de atención que el profesor conseguio después de aquel discurso.
    • El reto nos toco a todos, pues mi curso
    • tuvo un comportamiento ejemplar en todas las clases de
    • Fisiologia durante todo el semestre. Al final a quien le gustaria de,
    • espontaneamente, ser clasificado como haciendo parte del resto?

  • Hoy no recuerdo de muchas cosas de las clases
    • de Fisiologia, pero del reto del profesor
    • nunca mas me olvide.
    • Para mi, aquel profesor fue uno de los 5% que
    • hicieron la diferencia en mi vida. De hecho, percibi
    • que el tenía razón y, desde entonces he hecho todo
    • para estar en el grupo de los 5%, pero, como dijo él,
    • no hay como saber si estamos yendo bien o no, solo
    • el tiempo dirá a que grupo pertenecemos.
  • Sin embargo, una cosa es cierta: si no intentamos
    • ser especiales en todo lo que hacemos, si no
    • intentamos hacer todo lo mejor posible,
    • seguramente sobraremos en la clase del resto.

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